¡ Aidos mia...!

Desde A Coruña, para todas y cada una de las múltiples patrias hispánicas en que está dividido este solar asolado por la fama de toreros, futbolistas y periodistos/as del corazón en el único sentido de la palabra...

El ministerio de la chirigota, con su Dra. en "Igual Da" al frente está en pie de guerra educativa. Suspiro resignado en estos tiempos de poder de la estupidez bovina... ¡Viva lo políticamente correcto!¡Faltaría más...!

La ministra Aido, dicho sea con minúsculas con intención, parece olvidar que si bien los derechos de la mujer han avanzado significativamente en poco tiempo por la lucha sin tregua que han mantenido por conseguirla (aun quedan sobre el tapete del debate las injusticias grandes y evidentes), eso se ha debido en buena parte a la buena voluntad y disposición de muchos hombres...

¿Considera acaso como un arma con futuro, femenina o feminista vaya Ud. a saber, atraerse la enemistad o la hilaridad hacia su persona que no su genero de todas las personas sensatas?

Su "fundamentalismo" mediático-humoristico, falto de buen sentido (común y de los otros), mesura y cordura, esta haciendo un flaco favor a las mujeres. Las está convirtiendo a ellas y a sus justas reivindicaciones en el hazme reír de todo el que tenga un poco de sentido común, en el blanco del enfado de muchas personas de ambos sexos.

Muchos hombres y mujeres seguramente pensaran que no necesitan de una ministra florero, incapaz de afrontar los problemas de calado con más profundidad, ocupada como está en mantener en marcha su circo de las sorpresas previsibles por no decir otra cosa.

Puestos que fuera necesario el ministerio que regenta, sinceramente no lo creo, debería atacar los males más importantes, dolorosos y difíciles de resolver, por ejemplo la desigualdad en el terreno laboral, por indicar uno de los muchos frentes,...

¿Este espectáculo humorístico constante es todo lo que puede dar de si esta joya del talento político?

Si es necesario conseguir la igualdad de derechos y deberes en el terreno laboral u otro en el que consideren que la desigualdad exista, que pongan a una mujer formada, consciente del problema y con carácter suficiente para hacer frente al problema desde el Ministerio de trabajo o el que proceda.

Tal vez, si demuestra buen juicio, equidad y firmeza se la respete no solo a ella, sino también a las restantes mujeres como consecuencia... Tanto entre los políticos como entre la ciudadanos.

Otras mujeres lo han conseguido incluso en los círculos más reacios a admitirlas, a admitir su capacidad y concederles poder de decisión. Esas son para mi las mujeres que merecen respeto, que haber las hay.

By CharlyChip, sin Copy ni Right

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