Los crímenes de la guerra y la dictadura

Desde A Coruña, para quien encuentre mis palabras perdidas en el mar de letras de internet.

Un reciente artículo de El País, con título Viva la democracia corporativista me llevaba entre otras cosas a reflexionar sobre al acoso judicial que sufre el Juez Garzón por su empeño en perseguir desde la ley los crímenes del franquismo, que conste para el expdiente que este Sr. no cuenta con mis simpatías personales por su gigantesco ego y su afán de protagonismo, alentados ambos por el poco criterio o la mucha mala intención por los políticos.

Argumentos legales de competencia aparte, aquellos que pretenden anular esta iniciativa parecen olvidar que estos supuestos crímenes nunca han sido castigados por la ley mientras que los supuestos crímenes del bando republicano de antes, durante y después de la guerra si lo han sido, llegando, cuando el régimen lo creyó "necesario", a las últimas consecuencias, la ejecución.

Hoy los reos cuentan con garantias y limites en la acción de la ley con los que no contaron los perseguidos por los supuestos crímenes del bando republicano.

Aquellos que pudieron librarse no fue por la bondad de la ley del régimen, tampoco por su equidad impartiendo justicia, sino por recurrir al exilio y por falta de una legislación internacional aplicable asumida por la mayoría de la comunidad internacional que permitiese perseguirlos.

Hoy si existe y creo que es nuestro deber respetarla si lo permite, tanto por rescatar la dignidad de nuestra justicia, como por adquirir fuerza moral con la que poder luchar contra dictaduras presentes o futuras, propias (dios no lo quiera) o ajenas, independientemente de su supuesto color político.

Puede ser que lo bien o mal que haya atado los "cabos sueltos" la legislación franquista previa a la democracia y la complejidad y lentitud del propio sistema judicial dificulte o imposibilite la revocación de las condenas injustas y la rehabilitación, así sea simbólica, de los reos inocentes. Puede que también dificulte o imposibilite la condena real (vivos) o simbólica (muertos) de los criminales de la guerra del bando franquista y de la postguerra pero, aun así, no debemos olvidar que en dictaduras muy a menudo y en democracias en ocasiones, ley y justicia no siempre son una misma cosa.

Cuanto menos me parece moralmente reprobable pretender que la justicia utilice en unas ocasiones correctamente su balanza para ser imparcial y en otras cierre los ojos para no ver como aumentan el peso de uno de los dos platillos de su balanza. La ley es aplicable por igual para todos en democracia, quienes sufrieron persecución y condena durante la dictadura no contaron con tanta equidad.

Una vez aclarado mi punto de vista considero, independientemente de el, que remover a estas alturas, luego de mas de medio siglo, el turbio pasado de la preguerra, la guerra y las postguerra no es sano ni deseable pero, una actitud más sana y la demostración de una mínima vergüenza de los que se oponen a someter a juicio al franquismo sería demostración de que han alcanzado mayor catadura moral, independiente de sus actos presentes, que sus predecesores ideológicos, algo que sería muy deseable en los partidarios de cualquiera de las ideologías de ambos bandos si queremos en verdad que el futuro sea diferente. Yo al menos lo quiero ¿Y tu?

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