Ley, propósito y realidad

Desde A Coruña, para quien encuentre mis palabras y reflexiones perdidas en la red de redes.

Dicen que un día existió un recurso previo de inconstitucionalidad, yo lo creo, de hecho lo se, y lo defiendo, como al mismo Tribunal Constitucional.

Creo, a pesar de que a veces las evidencias parezcan desmentirlo, en la existencia de la cordura, aunque no siempre gobierne nuestra humana naturaleza.

¿Quien mejor que el juez para interpretar la Ley? El conocimiento de la letra y del espíritu, de la jurisprudencia y la experiencia de la vida, si son la vía de ascenso en la judicatura, cualifican a quienes ocupan sus más altos cargos y jerarquías para dirimir las disputas entre los grupos políticos con respecto a si una norma se atiene a la letra y el espíritu de la Constitución. Pueden aportar lo que a veces la política no aporta, temple y racionalidad.

No voy a entrar en quien pone y quien quita, tampoco en el porque... El caso es que quienes ejercen poder o influencia requieren para su tarea de "servicio" unas características que no siempre tienen... Quizás por eso existe la limitación de poderes, de legislaturas... También la separación de poderes.

No hay norma perfecta, solo quien la crea, la administra, la sufre como sujeto pasivo, asistido por los entendidos, es quien la lleva de uno a otro extremo de la escala con su recta o torcida intención.

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