La derrota

Desde A Coruña, para quien encuentre mis palabras y reflexiones perdidas en la red de redes.

Cuando el horizonte del futuro se tiñe de rojo ira que siembra la guerra siempre se vislumbra un futuro. La derrota.

No voy a utilizar la palabra vencedor, no voy a utilizar la palabra vencido. La derrota es la única respuesta, el único final para una pregunta que ya no necesita palabras, nombre...

No hablo solamente de la guerra de las armas, del metal, de la sangre... Hablo de todas la guerras que siembran nuestro modo de vivir.

A veces el acero hiere el cuerpo, a veces la palabra hiere el alma, incluso el pensamiento mezquino hiere a quién lo deja crecer en su interior.

El verdadero enemigo es nuestra incapacidad para dialogar con cordura, el egoísmo que con nosotros nace y nunca muere, porque deja semillas en el alma que perduran para la posteridad en nuestros hijos.

Queremos toda la razón, todos los objetos, todos nuestros deseos, sin límites.

¿Donde está la riqueza de la experiencia que se supone nos enseña? En el fondo solo cambiamos de juguetes.

La derrota no es un destino, es un camino, en cualquier momento podemos cambiar la dirección, el sentido de la marcha. Quien es incapaz de cambiar está condenado desde un comienzo, por la simple razón de que si no le vence el presente le vencerá el futuro, con sus propias armas.

1 comentario:

Jesús dijo...

La esperanza es lo ultimo que se pierde