Movimiento 15m, Occupy Wall Street y otros ¿Qué no hemos comprendido?


Uno de los aspectos menos comprendidos del movimiento 15M, del movimiento Occupy Wall Street y otros similares en todo el mundo, es su orientación principal.

Son movimientos de protesta y acción pacifica contra los abusos de los poderes establecidos sobre la población civil, es un 99% en lucha por sus derechos contra un 1%. No tienen una orientación política concreta que los defina, sus miembros forman parte de todo el espectro político.

Son movimientos de protesta y acción pacifica que pretenden corregir los mecanismos de poder político para evitar que el 1% de la población controle no solo el poder real, la propiedad de los medios de producción y la propiedad del suelo, sino también los mecanismos de acceso al poder político, los medios de prensa, el poder judicial y a través de ellos obtener un control social total de la minoría sobre la mayoría.

Una democracia no puede ser realmente tal si sus mecanismos de gobierno, su poder legislativo, sus medios de producción y comunicación están secuestrados por el poder económico. Hasta tal punto es esto cierto, que controlan no solo todo el poder, sino que también bloquean cualquier posibilidad de cambio y desde su posición asentada agrandan sus privilegios con creciente avaricia a costa de la pobreza y la degradación de la situación del 99% de la sociedad.

Cuando la libertad es una ficción, cualquier otro derecho también lo es. Si ni siquiera tenemos conocimiento informado de la realidad ¿Como podemos adquirirlo sin recuperar la libertad de expresión, de información, de acceso al conocimiento global? Las leyes de transparencia del poder político, las administraciones y las actuaciones de los poderes económicos son una necesitadad vital para el establecimiento de una justicia social efectiva...

Una frase que quizás defina mejor que ninguna el derecho que defendemos es: "No somos ni de izquierda ni de derecha, somos los de abajo y vamos a por los de arriba". Es una invasión pacifica de la parcela de poder político que una minoría ha arrebatado a la mayoría social y que permanece secuestrada con engaño y manipulación junto con el poder real que de ella se deriva.

¿Somos quizás soñadores? Quizás si, pero ¿ acaso no son los sueños los que mueven al hombre al progreso social? Todavía soñamos, nuestra mente permanece abierta y no volveremos a cerrarla jamás.

1 comentario:

Domingo dijo...

Mi experiencia personal respecto al movimiento 15-M es que éste, casi un año después de su aparición, se ha desinflado como fenómeno pero no así como actor de cambio. Su espíritu, desaparecido ya de Sol, se ha ido asentando a nivel local, en las humildes asociaciones cívicas de los barrios, que es donde radica su verdadera fuerza como instrumento de transformación de nuestras realidades más cotidianas y tangibles. Aunque sólo sea por esto, que ya es bastante pero no suficiente, puede decirse que la "primavera española" ha merecido la pena.