España: El otro, la otra y la madre que nos pario a todos!!!

Desde A Coruña, para quien desde cualquier parte del mundo me lea a través de la red de redes...

Este es sin duda un país peculiar donde los haya. Nuestros políticos, los poderes del estado y otros poderes nos tratan como menores de edad, solo se acuerdan de nuestra mayoría de edad cuando toca rendir cuentas al fisco, estamos ante el juez o nos anuncian que el verdugo nos espera al pie del cadalso.

Unos, como los otros, nos suponen la idiotez que procuran inculcarnos desde la cuna, como si fuésemos incapaces de pensar por nosotros mismos, superarnos y avanzar a pesar de las zancadillas con que nos arrojan una vez tras otra al suelo...

Soy por naturaleza poco dado a hablar en público y a la política activa mas allá del marco cerrado y obtuso de los partidos, aunque el presente parezca ser testigo de lo contrario a ojos de quienes desde hace unos años me escuchan o leen.

Como tantos otros, mi actuación presente, es el resultado de su estupidez al subestimar a donde me puede llevar mi enfado. Lo he sacado a la calle, superando el pudor y mi natural gusto por el silencio y por mantener mi atención centrada exclusivamente en mis asuntos personales, mis escasas relaciones sociales, mis ocupaciones, mis pensamientos y las emociones que a veces todo lo dominan en el ámbito cerrado de mi mente, el lugar en que las guardo habitualmente bajo férreo control.

Este enfado, que hoy en día me embarga y ocupa casi por completo mis pensamientos y energías, me ha llevado a salir a las plazas, a expresarme y a luchar por romper la división social que nos mantiene a su merced...

Hoy para mi, son simplemente el enemigo concreto al que tengo que superar para alcanzar mi objetivo: 

recuperar el terreno que me corresponde como ciudadano, recuperar el terreno que les corresponde a mis convecinos, a todo ser humano que no solo es objeto de obligaciones, sino también sujeto de derechos.

Dejando atrás como una pesadilla nuestra larga historia, miro al presente y me pregunto... 

¿Como por todos los demonios nos pueden confundir diciendo sucesivamente...?:

  • ¡ESPAÑA NO ES GRECIA!
  • ¡ESPAÑA NO ES PORTUGAL!
  • ¡ESPAÑA NO ES ESPAÑA! GLUPS...., AHI SE HAN PASADO Y SALTAN TODAS LAS ALARMAS DEL SENTIDO COMUN...
La división social que ha implantado cuidadosamente en cada uno de nosotros este sistema, no es sino el cáncer enfermizo inducido por él a un sano pensamiento de respeto por nuestra propia individualidad. Sus células han crecido de modo desenfrenado hasta anular a la sociedad en su conjunto y nos han dejado a cada uno de nosotros, a cada individuo, a merced de los poderes que, en nuestra candidez, hemos considerado que nos representan y defendían nuestros intereses, cuando en realidad son la soga que nos corta el aliento.

Cada uno de nosotros somos compañeros de viaje, compartimos intereses y a veces competimos sanamente, sin el ensañamiento salvaje que el sistema exige en su propio interés. Nuestros vecinos, nuestros conciudadanos no son el otro, ni la otra y aunque los pario una madre, a fin de cuentas a todos nos pario una y, quizas gracias a eso, algunos todavía conservamos la cordura, la de la larga tregua de la infancia que la vida adulta nos devuelve como una puñalada de división social, competencia y voracidad desconsiderada al margen de toda posible cordura.

Recuperar al otro como un igual, con el que cooperar para el progreso de toda la sociedad, es la meta que me he puesto en las últimas décadas de este viaje, y no voy a cejar fácilmente, como no lo he hecho nunca en mis cincuenta años, a pesar de tener que caminar por ello siempre contra la corriente.

2 comentarios:

Alondra dijo...

Estimado amigo: me siento identificada con tu escrito y si lo único que nos queda de libertad es que nuestra voz se escuche en la calle, ¡todos a una!, seguiré siendo una más, al menos hacerles saber que el pueblo no está de acuerdo, que estamos hartos de apretarnos el cinturón y de que nos quiten sanidad, educación y los ahorros de personas que si hicieron algo mal fue creer en la persona que cada mes recibía con una sonrisa beatífica los ahorros que guardábamos para emergencias.

Si estamos en crisis no es porque el pueblo haya vivido por encima de sus posibilidades, es simplemente, porque unos pocos se llevaron lo que era de todos a paraísos fiscales y otros, los bancos, robaron con el timo de la estampita.

Mañana en mi ciudad Lugo, espero que seamos muchos los que acudamos a otra marcha, no es la primera, para que el hospital inaugurado el 26 de febrero de 2011, fecha en la que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se llenó la boca prometiendo el inicio de los trámites para adquirir los equipos necesarios para tratar los infartos éstos, no acaban de llegar. Y es tercermundista que una ambulancia (ida y vuelta) te lleve a Coruña para recibir radioterapia cuando tenemos un hospital aparentemente de los más modernos de España.
Un saludo afectuoso

NI dijo...

Mucho hay que pelear. Estamos en ello.

Un abrazo chiquilla.

Gracias por tu visita